
Estos dias leo con gran horror los disparates que dicen los politicos en la prensa.
Con sonrisas de anuncio y apretones de mano, recorren la geografia mendigando votos. Como el que se gana a la infancia repartiendo caramelos y juguetes de plastico. Porque es con la inocencia de los credulos, con lo que juegan. Y a esto le llaman democracia, cambiar todo para que nada cambie. Y que desde el parlamento se siga dando cobertura legal a los feroces abusos del capital.
1 comentario:
No temáis que nosotros unamos nuestra voz a los que en esta ocasión electoral gritan que se interesan muchísimo por el obrero y hasta le ofrecen algunos abriguitos de punto y algunas meriendas, no; nosotros no ofrecemos abriguitos de punto; nosotros ofrecemos estas camisas azules, estas camisas que pueden vestir los obreros sin renunciar a sus ímpetus revolucionarios.
José Antonio Primo de Rivera
Publicar un comentario